El presidente Xi Jinping ha enviado un fuerte mensaje a Washington y sus aliados en el que afirma que China se opondrá firmemente a la disociación, mientras que su economía puede desempeñar un papel de liderazgo en la recuperación global mientras el mundo se encuentra en una encrucijada entre la pandemia del coronavirus, los conflictos comerciales y la guerra en Ucrania.

En un discurso el jueves, Xi pidió una coordinación macro más sólida entre las principales economías para evitar efectos indirectos «graves y negativos» de las decisiones políticas y para ayudar a estabilizar la cadena de suministro global.

Se comprometió a seguir adelante con las reformas y enfatizó la resiliencia de la economía de China, diciendo que el país “ofrece un impulso poderoso” para la recuperación de la pandemia, al tiempo que restó importancia a las preocupaciones sobre el impacto económico de las medidas de control de virus de línea dura de Beijing.

Por José del Prado

Periodista y escritor