El primer ministro italiano, Mario Draghi, ha anunciado el apoyo unánime del parlamento italiano al suministro de armas a Ucrania y las perspectivas de endurecimiento de las sanciones a Rusia.

«La decisión de enviar armas se tomó en el parlamento casi por unanimidad… Las sanciones son necesarias para debilitar al agresor, pero no pueden detener a las tropas a corto plazo. Para eso, necesitamos ayudar a los ucranianos directamente, lo que estamos haciendo. No hacerlo equivaldría a decirles que se rindan, que acepten la esclavitud y la sumisión; esto va en contra de nuestros valores europeos de solidaridad. En cambio, queremos dejar que los ucranianos se defiendan solos”, dijo Draghi al Corriere della Sera de Italia.

El primer ministro italiano calificó de heroica la resistencia ucraniana y señaló que «no hay señales de que el pueblo ucraniano vaya a tolerar la ocupación rusa».

Al mismo tiempo, señaló que la posición de todos los aliados de la OTAN sigue siendo evitar la participación europea directa en la guerra.

Según Draghi, se comunicó con el presidente ruso Vladimir Putin después del comienzo de la invasión a gran escala de Rusia en Ucrania, y cuando se le instó a discutir la paz con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, se le dijo que «el momento para eso aún no ha llegado. Y Después de los asesinatos en Bucha, en la región de Kiev, el primer ministro italiano llegó a la conclusión de que el diálogo con el jefe de Estado ruso era inútil: «Empiezo a pensar que los que dicen: no sirve de nada hablar con ellos». Solo estoy perdiendo el tiempo», dijo.

El Primer Ministro de Italia señaló que la Comisión Europea y todos los aliados están convencidos de que las sanciones contra Rusia son efectivas.

«Europa compra más de la mitad de las exportaciones de gas de Rusia. El poder de mercado de la Unión Europea sobre Moscú es un arma a utilizar… Europa sigue financiando a Rusia comprando petróleo y gas, incluso a un precio que no tiene nada que ver con los costes de producción. Imponer un techo al precio del gas ruso, como propone Italia, es una forma de fortalecer las sanciones y minimizar los costos para quienes las imponemos”, dijo.

“Ya no queremos depender del gas ruso, porque la dependencia económica no debe convertirse en subordinación política. Para ello necesitamos diversificar las fuentes de energía y encontrar nuevos proveedores… La diversificación es posible y factible en un tiempo relativamente corto, más rápido de lo que anticipábamos hace apenas un mes», agregó Draghi.

Por José del Prado

Periodista y escritor